El sexo oral, una práctica común rodeada de tabús

Una práctica cada vez más corriente
Caricias bucales,
 relaciones buco genitales, o dicho de otro modo cunnilingus y felación. Poco importan las denominaciones, el sexo oral participa en el buen desarrollo del acto sexual, permite conocer mejor el cuerpo del otro y forma parte integrante de las caricias desde siempre. 
De hecho toda una parte del Kama Sutra está consagrada al
 sexo oral. Sin embargo, durante la edad media estas prácticas fueron juzgadas demasiado atrevidas y fueron muy reprimidas por la Iglesia. Después, a lo largo de los siglos y en adecuación a la emancipación de la mujer, el sexo oral se convirtió en menos tabú y se instalo en las costumbres sexuales sobre todo durante los preliminares. En la actualidad, diversas encuestas muestran que la felación es practicada por 7 mujeres de cada 10 y el cunnilingus por 8 hombres de cada 10.

Las dos técnicas principales
– La
 felación, consiste en introducir el pene del hombre en la boca de su pareja para chupar, lamer y acariciar con la ayuda de la lengua. Estos movimientos de vaivén que simulan la penetración en la vagina, son fuente de placer intenso para él y pueden conducirle al orgasmo, a la eyaculación (en la boca o al exterior). Para que disfrute plenamente procura no hacerle daño con los dientes y evita los movimientos demasiado mecánicos. Piensa en alternar velocidad e intensidad, ¡él estará encantado!


– El
 cunnilingus consiste en acariciar el sexo femenino con la boca, e incluso practicar una especie de penetración con la lengua, excitando especialmente la vulva, el clítoris y la entrada de la vagina. Muy apreciada por las mujeres, esta práctica solo está bien hecha cuando tu pareja se toma su tiempo. Primero, con caricias manuales para hacer que aumente el deseo y después lamiendo de forma más o menos intensa con la lengua, succionando. En el mejor de los casos el cunnilingus puede permitir alcanzar el orgasmo.

Los secretos del placer
Más íntimos y más suaves que la
 penetración, estas caricias se ejercen con la boca, objeto de deseo gracias al calor y la humedad que desprende. Con ella se puede insistir en ciertas zonas erógenas del sexo del hombre y de la mujer. 
– Para la
 felación, hay que concentrarse sobre todo en el glande (sobre todo en la corona), una zona infinitamente erógena. 
– En cuanto al cunnilingus, dile qué es lo que más te gusta, succiones ligeras al nivel del
 clítoris y alrededor del ano…. ¡Éxtasis garantizado!

¿Porque a algunas personas no les gusta?
Si para ciertas parejas (50 %), el
 sexo oral forma parte de los preliminares en cada relación sexual, para otros es una práctica excepcional que da un toque picante al acto sexual de vez en cuando (30 %). Para 20 % de las parejas, les desagrada el sexo oral. Consideran la felación y e cunnilingus como sucios porque la región está próxima a la vía de excreción. Otros lo ven como un acto vejatorio, como un signo de sumisión frente a su pareja. Las mujeres a veces temen ser sorprendidas por una eyaculación imprevista. Si el bloqueo persiste y te estropea tus relaciones sexuales, no dudes en hablar con tu pareja para encontrar soluciones (lavado minucioso, geles lubricantes perfumados…)

Atención al riesgo de ETS
Aunque el sexo oral no incluya una
 penetración directa, las enfermedades sexualmente transmisibles no están por ello excluidas. En lo que respecta la felación, el sida, la hepatitis B, las micosis y otros ETS están en el punto de mira, sobre todo y hay una lesión bucal. Y para el cunnilingus, se trata más bien de herpes genital y de condilomas.
Solo hay dos soluciones para prevenir estas infecciones: el uso del
 preservativo masculino para una felación sin riesgo y en lo que respecta al cunnilingus, la abstinencia de estas caricias es la mejor protección si estas infectada.

 

Acerca Redaccion

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

También te puede interesar

Dra. Yolanda Pica Ruiz- Bio. Profesional.

Sanamente.mx.– La Dra. Yolanda Pica Ruiz, es Médico por la Universidad Autónoma Metropolitana y Psiquiatra …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *