Cáncer de mama: Un reto su diagnóstico

Por: Dra. Margarita Lilia Garza Montemayor

CancerdeMama.mx.- El cáncer de mama ocupa actualmente el primer lugar en incidencia a nivel mundial y es un problema de salud pública por su alta mortalidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tan solo en el 2012 se detectaron más de 1.7 millones de casos nuevos y fallecen más de 500,000 mil personas cada año por esta causa. La incidencia de este tipo de cáncer se ha incrementado en las últimas décadas, en cifras alarmantes y es similar en los países desarrollados, que en los países en vías de desarrollo, sin embargo la mortalidad es mayor en estos últimos debido a que los diagnósticos se realizan en forma tardía y no siempre se tiene acceso a los mejores tratamientos.

El cáncer de mama puede afectar a cualquier persona. El riesgo de ser diagnosticado con cáncer aumenta con la edad, debido a que la mayoría de los cánceres se consideran procesos degenerativos y se requieren muchos años para desarrollarse. Sin embargo en la población hispana el 26% de los cánceres se diagnostica en personas menores de 50 años, en comparación con sólo el 12 % de las personas blancas no hispanas.

Una de cada tres mujeres hispanas será diagnosticada con cáncer de mama en algún momento de su vida y en algunos países desarrollados (E.E.UA) se dice que una de cada 8 mujeres tendrá cáncer de mama en algún momento de su vida, lo cual solo nos releva la importancia de prevenir y diagnosticar esta enfermedad a tiempo.  

En México se reporta que el 70% de los casos de cáncer se encuentran en etapas clínicas avanzadas (etapas clínicas  3 y 4) la Secretaria de salud reportó un aumento de la mortalidad hasta del 14 % ( 2014).  Se ha reportado que cada 12 horas en nuestro país muere una mujer por esta causa.

Es de relevancia saber que el 32-49 % de estas muertes se consideran  prevenibles y la única arma que tenemos para disminuir la mortalidad es la detección temprana, lo cual se logra creando  conciencia de la enfermedad mediante el autoexamen mamario mensual a partir de los 20 años y la realización de una mamografía anual a partir de los 40 años.  Después de los 70 años este beneficio disminuye y se puede realizar cada 2-3 años de acuerdo a factores de riesgo individuales. 

La Mamografía  es la única herramienta diagnóstica de Imagen  que ha demostrado  en múltiples estudios sistemáticos que disminuye la mortalidad, cuando se realiza de manera regular y cuando el control del escrutinio se realiza en Centros de Imagen dedicados, con equipos de vanguardia, con personal técnico y médico altamente capacitado y certificado.

Sin embargo la mamografía, al igual que otros métodos de diagnóstico, no es un estudio perfecto y su sensibilidad varía con cifras del 45-95%, de acuerdo a la densidad de la mama de cada paciente (grasa o tejido fibroso), lo cual significa que algunos cánceres pueden no ser vistos con este método. Por este motivo se han desarrollado otras técnicas de Imagen que aumentan la sensibilidad de la mamografía como es la Tomosíntesis (también llamada Tercera Dimensión) que permite analizar la mama cada mm. mediante  reconstrucciones volumétricas a partir de tomas de baja radiación que tardan solo 30 segundos en realizarse. Esto permite al médico radiólogo aumentar la capacidad para ver los cánceres pequeños y se ha demostrado en múltiples estudios multicéntricos una franca mejoría en la detección de cánceres pequeños hasta  en un  30 %.

Otras de las herramientas de Imagen indispensables en el diagnóstico temprano  del cáncer de mama es el Ultrasonido que permite la adecuada caracterización de las masas palpables y el análisis exacto de los hallazgos  mamográficos nuevos o preocupantes. El ultrasonido es además el método de elección para la paciente joven menor de 40 años, que presenta algún síntoma mamario (masa palpable, dolor, secrecion normal por el pezón etc.) porque no se utiliza radiaciòn ionizante, es de bajo costo, fácil acceso y sencillo de realizar. El uso del ultrasonido es indispensable en todos los Centros de Imagen Diagnóstica, y al combinarse con la  mamografía puede aumentar la certeza diagnóstica hasta cifras cercanas al 100%.

Sin embargo la biología molecular del cáncer de mama es compleja y pueden existir algunos cánceres  tan pequeños (cáncer in situ) que pueden no verse aún con la realización de estos dos métodos, (cáncer oculto), lo cual sucede especialmente en algunas  pacientes que tienen la mama extremadamente densa.

En estos casos es difícil determinar solo con mamografía y ultrasonido la extensión real del cáncer, y entonces se utilizan otros métodos de Imagen como es la Resonancia Magnética que nos permite encontrar cánceres ocultos, que pudiesen cambiar el manejo quirúrgico adecuado para la paciente. 

Se requiere entonces que todos los médicos relacionados con esta enfermedad conozcamos y les expliquemos a nuestras pacientes  la certeza y las imitaciones de cada método diagnóstico para evitar errores que puedan afectar el tratamiento y la sobrevida de estas pacientes.

Como corolario me gustaria destacar que los médicos radiólogos que nos dedicamos al diagnóstico del cáncer de mama, buscamos detectarlo en la fase más  temprana o sub clínica (años antes de ser palpable), lo cual solo es posible utilizando los métodos de Imagen adecuados (Mamografía Digital, Tomosíntesis, Ultrasonido y Resonancia Magnética), de acuerdo a cada caso individual. 


Acerca Redaccion

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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