¡Combate los principales problemas de la piel grasa!

Con la colaboración de la Dra. Fabiola Ruelas Monjardín, Dermatóloga, Asesora Independiente de Pond’s®.

Los conflictos de la piel grasa
 
Ellas.mx.- Lo primero que debes saber, es que tu tipo de piel está determinado por tus genes. Aunque es verdad que puede cambiar con el paso del tiempo y por cuestiones hormonales, si tu ADN te predispone a la piel grasa, al llegar a la adolescencia comenzarás a presentar los signos característicos de ésta, tales como puntos negros, espinillas, asperezas, marcas de imperfecciones, poros grandes y acné.

El origen de algunos de estos problemas puede ser hereditario o adquirido, como en el caso del acné, o simplemente genético (como los poros grandes). Estos aparecen porque tus glándulas sebáceas producen demasiada grasa. El exceso llega a tal punto, que el conducto que le da salida hacia la superficie de la piel se amplía, abriendo el poro. Esta misma situación es la que genera los puntos negros, pues ese conducto por donde pasa la grasa se va revisitendo de keratina, provocando que –al mismo tiempo que el poro se agranda– el espacio real por donde la grasa puede circular se hace cada vez más y más estrecho hasta que finalmente queda obstruido. ¡Injusto, pero cierto! Tus puntos negros son esa grasa que ya no pudo salir y ya se oxidó.

Esa es la segunda cosa que debes tomar en cuenta: los problemas de la piel grasa generalmente están ligados, de tal manera que uno desencadena al otro. El lado positivo es que esto significa que, si combates un problema, probablemente también estás luchando contra los demás.

Tu principal arma es la limpieza adecuada, preferentemente con un producto que contenga ácido salicílico, ya que una de sus principales funciones es reblandecer el tapón de keratina para permitir el flujo de grasa y que, en consecuencia, ayudar a disminuir la formación de puntos negros.
 
Cuándo, cómo y con qué limpiar la piel grasa

Lo recomendado es limpiar el cutis graso sin falta dos veces al día, en la mañana y en la noche, sólo asegurándote de que tu limpiador no sean muy agresivo, pues contrario a la creencia de que entre más limpiemos, más seca estará la piel, la realidad es que entre más la frotemos, más grasa se producirá.

Tus herramientas ideales son una espuma facial limpiadora, como la de la línea de Pond’s® Complete Solutions, tus manos y agua tibia. Es preferible no utilizar toallas y estropajos que puedan ser demasido duros, ya que lo que queremos es eliminar la suciedad, no la primera capa de piel, y evitar absolutamente el agua caliente, pues aunque ésta puede abrir el poro, no significa que eso facilitará la expulsión de la grasa, sino que el poro se inflamará y se formará más grasa.
 
Últimos consejos

Si bien una buena humectación después de la limpieza es fundamental, es importante usar cremas completamente libres de aceite.

¿Has escuchado que eres lo que comes? Es cierto. Tu piel es un reflejo de tu alimentación. Si sólo consumes comida chatarra, tu digestión será mala y tendrás más toxinas circulando por tu cuerpo, lo cual deriva en una piel de aspecto marchito. Aliméntate sanamente.

Nunca, nunca olvides usar protección solar.

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Acerca Redaccion

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

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